Fallece Robert Saladrigas, un lector sin límites

publicado en: Capitular | 0

El narrador y crítico literario, fallecido este lunes de un cáncer a los 78 años, carecía de prejuicios. Se le considera no solo un gran autor sino también, y sobre todo, un gran lector. Su vocación comenzó muy temprano, y es que a los quince comenzó a elegir y ordenar palabras en cuadernos. A los dieciocho se presenta a Delibes, a Martín Gaite, a Ferlosio, a Matute. Gana el premio Joaquim Ruyra en 1966 con Entre juliol i setembre. Con El sol de la tarda (1992) se hace acreedor del premio Sant Jordi y el Joan Creixells.

Sin embargo, Saladrigas fue, especialmente, un gran crítico. No tenía prejuicios para leer; no le importaba si era un mainstream de la narrativa contemporánea, una joven promesa, un autor clásico o un autor poco conocido. Elegía lo que le gustaba y casi siempre llegaba a convencer a los demás que así era. Fue, además, crítico de narrativa traducida, algo que le obligaba si la traducción era pertinente. Ejerció esta rama de la literatura en el diario La Vanguardia, y su característica es que se limitó siempre a aconsejar y no a encumbrarse. Sus lectores diarios extrañarán la certera guía que les brindaba en cada una de sus reseñas.