Gabriela Mistral es recordada en la 24 Feria Internacional del Libro de Lima

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La Cámara Peruana del Libro organizó un homenaje a la poeta chilena Gabriela Mistral, por los cincuenta años de su fallecimiento. En el conversatorio se hicieron presentes el poeta chileno y estudioso de la literatura latinoamericana Jaime Quezada y la poeta y educadora peruana Andrea Cabel.

Durante el evento, los presentadores enfatizaron el valor de la poeta por ser la primera y única mujer de Latinoamérica en ganar el premio Nobel de literatura. También recordaron su labor como educadora, desde sus inicios en Coquimbo y lo largo de su vida. La poeta llegó a intervenir en políticas educativas nacionales, siempre a beneficio de los más necesitados. Los escritores que más le impresionaron fueron José Martí, José Carlos Mariátegui y Domingo Faustino Sarmiento, ensayistas políticos que defendían la libertad de pensamiento y una forma de vida más justa para todos.

Jaime Quesada hizo memoria de su trayectoria como poeta. Según el escritor, cuando la academia sueca le otorgó el premio, no consideró Ternura (1924), su segundo libro, debido a que se consideraba para escolares. Por lo tanto, le entregaron el galardón considerando solo dos libros, cantidad relativamente corta para recibir ese premio. Al respecto de Ternura, Quesada también remarcó que, aunque tocara temas infantiles, no estaba dedicado a los niños, sino a la infancia que todos los adultos tuvieron.

Por otro lado, Andrea Cabel remarcó su interés personal hacia la poeta por su carrera como educadora, identificándose con ella al ser maestra. También celebró el contenido revolucionario y transgresor de su poesía, que le permitió llegar a instancias que no eran tan fáciles de alcanzar. Finaliza con una carta de Doris Dana, quien se especulaba fue su amante. En esta, la mujer le escribe:
«veo el cielo, recuerdo millones de cielos sobre la cabeza más querida en el mundo. Y pienso “este mismo cielo toca a la cabeza de mi querida”». Cabel hace hincapié en la forma rítmica de la misiva, similar a una poesía, cosa que no debió ser sencillo para Doris Dana, cuya primera lengua no era el español. «Gabriela no es solo la que escribe, sino la que hace escribir», puntualiza Cabel.

Gabriela Mistral ganó el premio Nobel, de acuerdo a la academia sueca, «por su poesía lírica que, inspirada por poderosas emociones, ha convertido su nombre en un símbolo de las aspiraciones idealistas de todo el mundo latinoamericano». Gracias a su voz, dijeron los ponentes, hablan las personas del nuevo mundo, América.