InDesign: la magia detrás del diseño editorial

publicado en: Sin categoría | 0

Los programas de diseño editorial han logrado que una computadora con el programa adecuado y una persona con la curiosidad por aprender y por descubrir nuevas formas sean la mezcla perfecta para convertirse en una editorial que trabaje productos de alta calidad. InDesign es, por el momento, el referente más poderoso en diseño editorial en el mercado de programas de computación.

La industria del diseño y desarrollo tecnológico editorial posee una historia que se empieza a desarrollar en la década de 1980. En estos años, la aplicación PageMarker se instaló como la herramienta que revolucionó el mundo editorial al convertirse en una pieza altamente productiva. Ante la ausencia de competencia y la falta de invocación en el servicio, apareció en el mercado la primera versión de QuarkXPress, que facilitaba la interacción del usuario con la computadora gracias a su formato que manejaba cajas.

En la década siguiente, el mundo del diseño editorial fue acaparado por Quark. Y no fue hasta una disputa interna por la política comercial de la empresa, que Adobe puede posicionarse como la competencia idónea porque creó un lenguaje de impresión PostScript, el cual le permitió liderar el mercado de tipografías. Además, Adobe Acrobat permitía el intercambio de documentos, además de la interacción directa de sus más comercializados programas Photoshop e Illustrator. Mención especial, dentro de la competencia, merece CorelDRAW, programa que permitía trabajar dibujo de manera práctica y útil, al mismo tiempo, se proyectaba como un programa de maquetado de páginas.

A inicios de los 2000, Adobe mejoró su servicio Publisher —herramienta de maquetación de páginas y diseño gráfico— al crear InDesign. Esta última forma parte de la actual familia de Adobe Creative Cloud y se comporta como la pieza clave para las publicaciones digitales e impresas. Asimismo, permite que las grandes y pequeñas casas editoriales puedan diseñar y maquetar sus publicaciones con el fin de otorgar un producto de muy alta calidad.

El programa cuenta con un avanzado y didáctico mecanismo que permite a las personas que no sean profesionales del diseño gráfico —como correctores, diseñadores, editores, entre otros— puedan interactuar e intervenir ellos mismos en los pasos previos a la impresión final.