Librería Desdémona presiona el acelerador

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Las redes sociales hacen posible una venta alternativa de libros que, con la llegada del covid-19, muestran una inesperada ventaja frente a las librerías tradicionales.

 

Las librerías son parte vital en la industria del libro. Ellas funcionan como la vitrina de las publicaciones, así como un termómetro de lo que es tendencia. En los últimos años, internet ha brindado a los amantes de la lectura distintas maneras de adquirir libros, además de ir a una librería. Así aparecieron las llamadas librerías virtuales, cuya única vitrina y modo de interacción son, en su mayoría, las redes sociales. Casi todas tienen características similares: publican las fotos y las reseñas de sus libros, e interactúan con los compradores por medio de un mensaje directo o algún correo o teléfono indicado.

Hoy en día, en un mundo cambiado por el covid-19, todas las librerías físicas se han visto obligadas a seguir estos métodos de venta, con lo cual estos estos pequeños negocios disponen de una inesperada ventaja, ya que han implementado antes de tiempo lo que muchas librerías tradicionales hoy deben aprender en tiempo récord para continuar con sus operaciones.

Un ejemplo de esto es Desdémona, una librería virtual que funciona por medio de una página de Facebook e Instagram desde hace aproximadamente dos años. Daniel Aguirre, su dueño, nos comenta que consigue sus libros de varias fuentes, pero las principales son algunos vendedores particulares que conoce y otros libreros virtuales, con quienes se mantienen al tanto de las novedades y de dónde conseguirlas. Debido a que no tiene un solo proveedor, su catálogo es muy diverso, pero su negocio suele ofrecer, principalmente, libros de la editorial Círculo de Lectores —un sello que no suele llegar al Perú y que se dedica a publicar thrillers de autores como Stephen King y Dean R. Koontz—. «También me llegan muchos títulos de Acantilado, Sexto Piso, Impedimenta, Anagrama y Alfaguara. A veces suelo tener libros y ediciones descatalogadas; un poco de todo», dice.

La librería no fue ajena al impacto del covid-19. El primer mes del estado de emergencia tuvo una baja significativa en ventas, debido a que todos los sectores que no fueran esenciales estaban paralizados. Pero apenas las medidas restrictivas se aligeraron, Aguirre volvió a publicar novedades en su catálogo y a buscar mejores ejemplares; a la actualidad sus ventas han mejorado considerablemente. «No pasa un día que no venda», afirma.

Desdémona sigue los mismos protocolos de seguridad que se han impuesto a todos los negocios. Al momento de llegar los libros, estos reposan en un ambiente acondicionado por el plazo de tres días, en los cuales pasan un proceso de desinfección. Después pasan a ser fotografiados para las cuentas de Facebook e Instagram. Una vez que el cliente elige el libro, se desinfecta nuevamente para ser recibido por el transportista, quien lo desinfecta de nuevo antes de entregar el libro al comprador usando todos los implementos de bioseguridad. Los libros se entregan de un día a otro, siempre y cuando los pedidos se hayan realizado antes de las 8:00 p. m. del día anterior. También hay que considerar que los domingos son de cuarentena total.

 

Desdémona ofrece algunos libros con descuento. Para adquirir sus productos se puede visitar la página de Facebook, buscarse en Instagram como @desdemonalibreria o contactarse con Daniel al 949536195.