70 años de 1984

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1984 no ha dejado de estar vigente a lo largo de la historia. Tan solo a fines del 2013 Edward Snowden nos recordó que no es necesario vivir en un gobierno totalitario para que esta novela se asemeje a la realidad. “Recientemente, aprendimos que nuestros gobiernos, trabajando de forma concertada, han creado un sistema global de vigilancia masiva para ver todo lo que hacemos. El escritor británico George Orwell nos advirtió sobre los peligros de este tipo de información”, dijo este en un video liberado a pocos días de Navidad. A partir de ese mensaje, las ventas del libro 1984, de George Orwell, subieron hasta un 7000%.

Tomando en cuenta esas declaraciones y la presencia constante de la tecnología en nuestras vidas, hemos recopilado cuatro elementos que usamos todos los días que se pueden encontrar dentro de la novela distópica.  

La aplicación desea acceder a tu micrófono

Hay muchas aplicaciones que piden el uso del micrófono de tu celular, Tablet o computadora. Uno simplemente le da click a «aceptar» y es libre de enviar audios en WhatsApp, traducir el habla de una lengua desconocida en el traductor de Google o practicar tu pronunciación en Duolingo. Está comprobado que esta información se graba en el sistema de todos estos programas, y al darle «aceptar» estás consintiendo a que esto ocurra.

En la ciudad donde transcurre 1984 todos los rincones están llenos de cámaras y micrófonos, incluyendo las zonas más rurales. La información que se recopila va a un sistema de reconocimiento de voz, de modo que el gobierno está al tanto de los disidentes y los revoltosos. Esto también se facilitaba gracias al «hablaescribe», un artefacto presente en las oficinas y casas con el que se podía grabar mensajes. Este se encargaba de transcribir y enviar los mensajes, ya sea por escrito o por audio. Naturalmente, también era una manera del gobierno de controlar lo que decía la gente.

Música para llevar

Desde la aparición del Walkman, las personas han tenido al alcance de la mano la maravillosa experiencia de caminar con música por todas partes. A partir de entonces, esta ha pasado a distintos formatos como el discman, el MP3 y finalmente plataformas como Spotify. En 1984 a esto le llamaba “música enlatada”, que se transmitía a través de «telepantallas». Así, estamos ante una versión orwelliana de la televisión en espacios públicos. Lo habitual durante 1949, el año en que se publicó el libro, era tener grupos de música en lugares abiertos, por lo que transmitirla través de aparatos electrónicos era más bien futurista.

Emojis

Como son creaciones del Internet, su significado es universal y permite la comunicación sin importar el idioma. Existe una gran variedad de emojis que pueden simplificar muchas palabras, e incluso oraciones, a tal nivel que se han escrito libros a base de estas imágenes. El 2016 alguien tradujo la Biblia a este “idioma”, que ahora está a la venta en iTunes por 2.99 dólares.  

En 1984 esto se puede ver anticipado con la «neolengua», una versión extremadamente simplificada del inglés y uno de los tantos métodos del gobierno autoritario para someter a sus ciudadanos. El objetivo era sustituir la «viejalengua», o el inglés convencional, para así dominar el pensamiento de los ciudadanos y hacer inviables algunos conceptos que pudieran perjudicar al Estado. Por ejemplo, para evitar que la población desee la libertad, se elimina la palabra y aquellos conceptos ligados a ella.  
«Recibido»

Recientemente, Gmail ha dispuesto un sistema de respuesta rápida que, por medio de algoritmos, permite responder el mensaje con un click. Las opciones encajan perfectamente con el contexto de la conversación. Esto significa, nada menos, que Gmail puede leer tu correo.

El Gran Hermano de la novela de Orwell controla todas las comunicaciones de los ciudadanos, incluyendo las que se llevan a cabo por el correo. El libro describe que, en caso sea totalmente necesario escribir un correo, “el Estado dispuso tarjetas postales con una larga lista de frases para que el remitente tachase aquellas que no eran adecuadas a lo que quería comunicar”.

1984 es una novela política de ficción distópica publicada el 8 de junio de 1949. Además de inventar conceptos como «Gran Hermano» para referirse a un vigilante totalitario, crea una serie de elementos que, para el contexto de la época de publicación, parecían formar parte de un futuro muy lejano. Actualmente, parece más real que nunca.