Siete preguntas y una yapa: recomendaciones para empezar a escribir

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A todos nos llega la hora. Tenemos que escribir, y la mente no colabora, se dispersa, empieza a palidecer hasta quedarse en blanco. ¡Ánimo! Redactar textos empresariales no tiene por qué ser una tarea difícil.

Eso sí, ten en cuenta que vas a robarle unos minutos al lector, haz entonces que ese tiempo valga la pena. Aquí te dejo unas preguntas que pueden servirte para cuando tengas que comunicarte de una de las formas más lindas: escribiendo.

¿Cuál es tu objetivo? Es fundamental saber qué quieres conseguir con el texto que redactes: informar, solicitar, reclamar, felicitar, recomendar, pedir un ascenso…

¿Quién va a leerte? Una sola persona, varias, trabaja en la misma empresa que tú, es un colega, el director, un cliente, comparte tu área del saber, vive en tu ciudad, en tu país, en el otro lado del mundo, edad, preferencias… De eso dependerá el tono del texto, las palabras que elijas, las expresiones que emplees.

¿Qué puntos quieres tratar? Organízalos. Hazte una lista: este es el origen de tus párrafos y de las partes que tendrá tu escrito (según la extensión que tenga, claro).

¿Qué te hace falta? Ten a la mano los recursos necesarios para empezar a redactar: referencias, bibliografía, información, diccionarios.

¿Y ahora? Escribe. Hazlo con claridad, concisión y coherencia. Evita los circunloquios; recuerda que menos es más.

¿Listo? No, aún no. Pasa el corrector ortográfico y busca si te quedaron dobles espacios en algún lugar. Déjalo «macerar». Tómate un café, anda a almorzar, vete a dormir (no si estás en horario de oficina, claro), luego vuelve con ganas al texto, revísalo con ojos nuevos, quita todo aquello que sobre, corrige. Vuelve a dejarlo, vuelve a revisar y seguro que volverás a corregir.

¿Algún truco para escribir bien? Sí, practicar. ¿Y la única manera de practicar es…? ¡Claro, escribiendo!

La yapa: Lee. Recuerda que el mejor combustible para escribir está en los libros. Es ahí donde brotan la inspiración, las ideas, las palabras que después usarás, aquellas que vestirán tu imagen escrita.

Al comienzo puede resultar trabajoso, que el objetivo, que las listas, que las referencias… Calma, enfócate en qué quieres transmitir (conseguir) y ten presente en todo momento al lector, escribe para que te entienda. ¡Suerte!

 

Katherine Pajuelo Lara

Taller: Redacción Corporativa