Un invitado de lujo para la transformada FILBo

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Roger Chartier llevó a cabo una charla magistral sobre la situación de la industria del libro en medio de la pandemia, dentro de la primera Feria del Libro virtual de nuestro continente.

La Feria del Libro de Bogotá (FILBo) es pionera en nuestro continente al ofrecer la primera feria del libro virtual. Corferias, el organizador, ha construido un espacio virtual donde la esencia de estas ferias, comprar libros y ver charlas de especialistas, está presente. El visitante podrá establecer contacto con una serie de expositores para comprar sus productos y asistir a los diversos conversatorios que se estarán llevando a cabo hasta el 5 de mayo.

Entre las grandes personalidades invitadas al espacio virtual de la FILBo estuvo Roger Chartier, historiador especializado en la historia del libro y, en la actualidad, una de las voces más importantes para hablar acerca del libro en estos tiempos. Nacido en Lyon, Francia, actualmente es profesor de la Universidad de Pensilvania y del Colegio de Francia, así como director de estudios en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS, por sus siglas en francés). En esta oportunidad conversó acerca de la realidad editorial a nivel mundial, sobre el presente y el futuro del libro en el marco de la crisis ocasionada por el COVID-19 a la industria del libro.

A continuación, transcribimos los momentos más destacados de su participación:

«Todas las iniciativas, exposiciones espontaneas, conciertos dados por cada uno a distancia, todo esto me parece fundamental porque es una forma de ilustración de la cultura […] no solamente como una forma de establecer lazos sociales sino también figurar una forma de solidaridad, una forma de compartir la situación gracias también a la expresión de la belleza.»

«En relación con la edición […] estamos en una situación en la cual la lectura de los libros adquiere una dimensión de lectura frente a la pantalla que no tenía anteriormente, y como lo hemos observado, hay una interrupción, una suspensión de la publicación de novedades.»

«Lo que se puede observar hoy en día es que la compra de libro electrónica, que siempre es muy baja, no ha crecido tanto. Y si la gente utiliza el medio electrónico es para comprar libros impresos, y no para comprar masivamente libros electrónicos.»

«Hay muchas editoriales en Francia que no tenían un catálogo electrónico ni para las novedades ni para los libros del fondo. De esta manera podría ser un nuevo equilibrio entre el papel y el libro en pantalla. Pero lo que quisiera añadir es que esto no significa que haya una equivalencia entre la forma electrónica y la forma impresa del “mismo libro”.»  

«Lo que estamos haciendo hoy en día gracias a las múltiples formas de la comunicación, publicación electrónica nos salva en un cierto sentido del aislamiento radical. Al mismo tiempo, hay un peligro, el peligro de pensar que el mundo después podría ser el mundo de hoy, en que finalmente el libro electrónico, si existe, podría finalmente reemplazar al libro impreso y la misma cosa para el concierto, para la enseñanza a distancia ya utilizado. Siempre me parece importante señalar que no existe equivalencia y que el mundo del porvenir debe respetar esta no equivalencia y tal vez respetar los recursos que nos ofrece el mundo digital sin olvidar que no es el equivalente del mundo no digital. Por ejemplo, para mi es una gran frustración dar esta charla de forma digital, sin posibilidad de ver a los oyentes, sin posibilidad de, después de la conversación, encontrar a la gente […] [La forma digital] no puede ser considerada como equivalente a la práctica que conocíamos anteriormente.»

(Sobre reunirse por medio virtual debido a la coyuntura) «De allí dos posibilidades. Podemos aprovechar lo virtual, permitir mantener [lo que] que queremos de las ferias, podríamos seguir este camino y finalmente tener más ferias virtuales de las que teníamos y de esta manera lo extraordinario del momento podría convertirse en una práctica y, por qué no, pensarlo que podría ser de esta manera encuentros virtuales. Y el segundo camino, me parecería una pérdida, me parece ya un error, la pérdida de la sociabilidad de la materialidad, y me parece ya un error de la equivalencia. […] me parece no solo una perdida sino un posible peligro, porque si se aplica generalmente este principio podemos pensar que muchos de los poderes públicos podrían [estar] interesados en desarrollar una enseñanza digital que permite tener menos maestros o profesores, de sustituir a las bibliotecas, a los bibliotecarios, con los bancos de datos digitales, o sustituir Amazon a los libreros, o tal vez en el futuro hacer una edición sin editores.»

«[Hay que] provechar lo bueno de esta crisis, la invención de múltiples [plataformas] para compensar la melancolía o la nostalgia o la frustración sino también para mantener, organizar una coexistencia entre todas estas formas de sociabilidad sin presencia, de edición digital o impresa, o lo podemos ver, de lectura.»

«Como las ferias del libro son un evento de una gran dimensión [permiten reflexionar] sobre las diferencias, que no significa que no podemos aprovechar. Mas fundamentalmente reflexionar que un mundo sin librerías, sin feria de libro, sin libro impreso, sería un mundo triste.»

Para ver la charla completa hay que dirigirse al siguiente enlace.